Una sociedad debe estar muy enferma cuando las primeras victimas del hampa son los policías

Por Ángel Cacique 

Las estadísticas indican que ocupamos los 1eros lugares en  criminalidad y violencia en el continente americano, funcionarios del propio gobierno señalan que crece anualmente el armamento ilegal existente en el país, indican cifras negras escandalosas. Los especialistas del área afirman que el deterioro institucional del sistema judicial venezolano, la impunidad, la falta de celeridad penal, el hacinamiento penitenciario son elementos corresponsables del incremento exponencial de las cifras. Adicionalmente se agrega un incremento sensible de los niveles de pobreza, caída en los índices de escolaridad y un profundo deterioro del aparato productivo nacional: recesión, aumento del desempleo, escasez, aumento de la corrupción y la inflación, lo cual constituyen un peligroso caldo de cultivo para el incremento de la inseguridad en el país.

El crecimiento del consumo de drogas en la población joven y más pobre del país, de las mafias del narcotráfico, el hecho evidente que nos hemos convertido en un país puente para el tráfico de drogas constituyen un elemento adicional al crecimiento de la violencia y al interés de los criminales para minar la capacidad operativa de las fuerzas policiales.

El deterioro de la capacidad económica de la población en Venezuela es más que evidente y los anaqueles vacíos, las largas y permanentes colas así lo indican, pero tal vez los sectores sociales más afectados son los educadores y los policías, los cuales siempre son las cenicientas de las políticas sociales y salariales. Conviven en el barrio con la delincuencia y son víctimas propicias de las pésimas condiciones de seguridad sociales existentes en las zonas populares.

Sin buenos educadores y mejores policías no hay posibilidades de una adecuada formación y de brindar las suficientes garantías de seguridad y derecho a la vida a todos los ciudadanos. Freddy Bernal dos veces alcalde de Caracas, elegido en las últimas elecciones parlamentarias como diputado a la Asamblea Nacional por el circuito uno: Catia, La Pastora, El Junquito y actualmente responsable por el ejecutivo nacional para el sector policial, resulta a la luz de los hechos y resultados un responsable importante del fracaso en el área de seguridad y calidad policial. En lo atinente a la mejora de la calidad y de las condiciones profesionales y de vida de los funcionarios policiales.

Se requieren profundos cambios y mejoras importantes en las áreas de la educación y la seguridad, es primordial garantizar la dignificación profesional de educadores y policías y todo indica que aquellos que detentaron el poder, gozaron de los más altos ingresos extraordinarios de toda la historia de la república bolivariana de Venezuela y fracasaron estruendosamente y a las pruebas nos remitimos no pueden ser la garantía de que las cosas cambien positivamente en el país. Son tiempos de cambio,  todas las encuestas señalan el profundo desapego de los electores venezolanos por las formulas fracasadas del actual gobierno.

Es el momento de rescatar la asamblea nacional y convertirla en una verdadera institución al servicio de las mejores causas en Venezuela, de lograr que su capacidad contralora y fiscalizadora sea ejercida cabalmente. La asamblea nacional será el instrumento para el cambio en paz y para el rescate de la institucionalidad perdida en el país. Conquistando la mayoría en la asamblea nacional lograremos modificar y cambiar las malas políticas del actual gobierno y encontraremos caminos constitucionales y en paz para salir de la profunda crisis que vivimos.

Ángel Cacique: Candidato a diputado(s) por Copei en el Circuito Uno: Catia, La Pastora, El Junquito en una formula con Saverio Vivas de Primero Justicia.  Unidos lograremos los Cambios que Venezuela necesita.