Pronunciamiento de la ODAC sobre la persecución a Pérez Vivas

LA ORGANIZACIÓN DEMÓCRATA CRISTIANA DE AMÉRICA (ODCA) SE SOLIDARIZA CON EL PARTIDO SOCIAL CRISTIANO (COPEI) 
Y EL EX GOBERNADOR CÉSAR PÉREZ VIVAS

Ante la reciente decisión de inhabilitar políticamente por 7 años al ex secretario general del Partido Social Cristiano (COPEI) de Venezuela y ex gobernador del estado Táchira, César Pérez Vivas, dispuesto por la Contraloría General de la República, la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) emite la siguiente

DECLARACIÓN PÚBLICA

La Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) expresa su solidaridad con el Partido Social Cristiano (COPEI) y con el dirigente venezolano y ex gobernador César Pérez Vivas por esta nueva maniobra política del Gobierno Venezolano destinada a impedir que los candidatos de la oposición, con amplio apoyo popular, puedan actuar en el escenario político y en las contiendas electorales.

Durante los últimos años, ante el ascenso electoral de los candidatos de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), el Gobierno ha utilizado su influencia sobre los otros poderes públicos para crear mecanismos de inhabilitación política de líderes opositores.

Estos mecanismos incluyen la expulsión de los cargos parlamentarios, a través de la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia; la detención arbitraria y prisión de dirigentes dictaminadas por tribunales de justicia; la inhabilitación de partidos y personas admitidas por el Consejo Nacional Electoral; y ahora a través de dictámenes de la Contraloría General de la República, que forma parte del Poder Ciudadano, todas instituciones bajo estricto control del Ejecutivo.

Las prácticas de inhabilitación política ejercidas por el Gobierno Venezolano y sus instituciones son prácticas antidemocráticas que buscan anular la competencia política y la libre expresión de la voluntad popular expresada a través del voto ciudadano.

Estos procedimientos se apartan de las bases de un Estado democrático en que debe imperar la separación de los poderes públicos, el Estado de Derecho y el debido proceso. Igualmente constituyen una violación al legítimo derecho a la defensa y al derecho a la participación política.

La ODCA reitera que, ante el proceso electoral para la renovación del Poder Legislativo, Venezuela requiere de un ambiente de respeto pleno a las libertades públicas, el fin de la persecución a los dirigentes de la oposición y la imparcialidad institucional para garantizar la realización de elecciones libres, justas y democráticas.


JORGE OCEJO MORENO
Presidente

FRANCISCO JAVIER JARA
Secretario Ejecutivo

Ciudad de México, 11 de mayo de 2015

Francisco Javier Jara
Secretario Ejecutivo ODCA

Comunicado de Copei ante inhabilitación de César Pérez Vivas

La inhabilitación política se ha convertido en un mecanismo de facto para apartar adversarios políticos o potenciales competidores. Obviar el legítimo derecho a la defensa, y de facto, impedirle a un luchador social o político su derecho constitucional a la participación política es a todas luces una infame aberración.

La Dirección Nacional del partido Social Cristiano Copei alza su voz ante el atropello del que está siendo víctima el Dr. César Pérez Vivas, ex gobernador del estado Táchira, exsecretario  general de Copei, exparlamentario, ex jefe de la fracción parlamentaria de Copei, y ex secretario nacional juvenil de Copei.  Líder social cristiano con una dilatada y brillante trayectoria política, del cual los copeyanos nos sentimos absolutamente orgullosos.

Copei es la primera fuerza política del Táchira; denunciamos que esta inhabilitación persigue debilitar y desmoralizar a la unidad democrática del Táchira. No lo lograrán. Esta agresión se agrega a la que ya denunciamos tiempo atrás contra la líder socialcristiana tachirense, alcaldesa del municipio Córdoba; Virginia Vivas.

 Como lo hicimos con el caso de Virginia, Copei  acudirá  a nuestras internacionales, la Internacional Demócrata Cristiana (IDC) y la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) para que se activen los mecanismos de defensa de nuestros compañeros y luchar para que se les garantice su legítimo derecho a la participación política, defensa de sus ideas, y promoción de su visión socialcristiana de sociedad.

El Copei misionero seguirá en su lucha incansable por todos los rincones de Venezuela. El cambio será en Paz. No tengamos miedo.

 

                                Dirección Nacional de Copei

MENSAJE DE COPEI EN EL DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO 2015

DESPUÉS DE 16 AÑOS DE GOBIERNO “SOCIALISTA”, LA MOVILIDAD SOCIAL EN VENEZUELA ESTÁ SEPULTADA

 

La conmemoración de este Día Internacional del Trabajo, se produce en medio de la más amplia, profunda y dramática crisis, que afecta en su conjunto a toda la sociedad venezolana, pero de manera muy especial a la clase trabajadora del país

El pueblo venezolano ha sido llevado irresponsablemente a una situación angustiosa y desesperada, prácticamente de supervivencia, acogotado por una creciente pobreza crítica, una criminalidad desatada a extremos jamás vistos y una masiva marginalidad social que se agrava día a día.

Venezuela era un país en el que cualquier persona, aun habiendo nacido en condiciones de pobreza, tenía oportunidades de superarse mediante el estudio y el trabajo. El poder adquisitivo era tal, que el estudiante recién graduado conseguía trabajo y al poco tiempo podía obtener un crédito para adquirir su primera vivienda. Las desigualdades eran por diferencia de oportunidades y no por discriminación social. Ejemplo de ello fueron Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez, que habiendo nacido en hogares humildes de pequeños pueblos del interior del país, llegaron electoralmente a la presidencia de la república.

La movilidad social no solo se paralizó sino que se revirtió con signo negativo, es decir, hacia abajo, entre otras razones, porque los programas sociales de corte populistas y asistencialistas, lejos de ser instrumentos para promover la independencia económica y la autonomía personal y familiar, se han limitado a estimular una sociedad sumisa, clientelar, estancada y dependiente de los recursos Estado para poder subsistir. Cada vez hay más pobres y las políticas oficiales están dirigidas a mantenerlos en la pobreza. El gobierno ha utilizado los programas sociales no para liberar a los pobres sino para dominarlos, para controlarlos, los necesita así para avanzar en su proyecto de implantación de un régimen totalitario de carácter comunista.

Con la incautación y cierre de empresas del sector privado y con la intervención de numerosas fincas, equivalentes a más de 8 millones de hectáreas (hoy invadidas o abandonadas), se ha destruido fuentes de trabajo productivo en el país; y con la impresión de dinero inorgánico y el manejo arbitrario y discrecional del mercado de divisas, ha aumentado considerablemente la inflación y la corrupción. La inflación, como se ha dicho muchas veces, es el impuesto más perverso que pagan los trabajadores.

Es un hecho inocultable el estruendoso fracaso del modelo de desarrollo soportado en la estatización a ultranza de la economía y en el mantenimiento de los controles, pero la cúpula gobernante se niega a cambiarlo porque es la fuente más importante para la generación de riquezas mal habidas.

El pensamiento social cristiano, cuya expresión política nacional la representa el Partido COPEI, ha tenido a través de la historia una clara identificación con las luchas e intereses del movimiento de los trabajadores y ha sido fuente inagotable de carácter doctrinario, para fundamentar sus postulados, aspiraciones, denuncias y planes de acción.

Este pensamiento que se estructura a partir de la promulgación por el Papa León XIII de la Encíclica Rerum novarum en 1891, se ha ido enriqueciendo a lo largo ya de 124 años, tanto con las nuevas Encíclicas de varios Pontífices que han ido conformando la denominada Doctrina Social de la Iglesia, como con los aportes de numerosos pensadores laicos que han dado origen a los partidos demócratas cristianos y a la corriente sindical cristiana.

En el Día Internacional del Trabajador, reiteramos nuestro compromiso y comprensión con el mundo del trabajo. Compartimos los postulados morales de la Doctrina Social de la Iglesia, en el reconocimiento de la primacía del trabajo humano. Creemos que no se puede considerar al trabajo como un simple objeto, como una mercancía, sino como sujeto del hombre que trabaja, de su eminente dignidad y de los derechos inviolables que le son inherentes. Creemos en el trabajo como eje de nuevos sistemas tecnológicos, productivos y distributivos. Creemos en la participación consciente, activa y responsable de los trabajadores, en la construcción de un nuevo ideal democrático sustentado en la descentralización del poder, del capital y del Estado; en el desarrollo de innovadoras formas de organización empresarial afincadas en la participación, en el desarrollo de una nueva cultura fundamentada en la solidaridad. Creemos en la democratización sindical y en la autonomía de las organizaciones laborales de toda forma de sujeción o tutelaje por parte del Estado o de los partidos políticos. Creemos en el respeto a la dignidad del trabajo humano y en la promoción de los derechos y libertades de los trabajadores. Creemos que el desempleo, la miseria, la marginalización de crecientes sectores poblacionales, la carencia de viviendas, la desnutrición y la malnutrición de nuestros niños y jóvenes, la falta de educación, la deficiente atención médica y la ausencia de eficientes sistemas de seguridad social, constituyen la más grave afrenta al gentilicio venezolano y la más severa traición a los ideales bolivarianos de justicia y bienestar social.

Creemos y confiamos en los trabajadores de nuestro país, así como creemos y confiamos en los empresarios, en los profesionales y técnicos, en los jóvenes, en los militares, en los campesinos, en las mujeres, en los educadores, en los indígenas, en los venezolanos venidos de otras tierras, en fin, en todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Todos seremos necesarios para la reconstrucción nacional

Finalmente, en reconocimiento y recordatorio a los héroes de las jornadas de Chicago, y frente a lo que acontece en el país, los social cristianos queremos repetir con Albert Parsons, dirigente de los Caballeros del Trabajo y uno de los mártires de Chicago, quien el 11 de Noviembre de 1.887 colocado sobre la trampa del cadalso y con la soga al cuello que lo enviaría a la muerte, expresó en grito agónico para la historia: ¡que se escuche la voz del pueblo!,

 

DIRECCIÓN POLÍTICA NACIONAL

PARTIDO SOCIALCRISTIANO COPEI

COMUNICADO: Acuerdo para la transición

 

COMUNICADO

 

 Guardar silencio en un momento como este sería un acto de cobardía imperdonable.

 En esta hora difícil. Mirar hacia un lado o apelar al disimulo, al creer que esto no es conmigo cuando en realidad es con todos, sería un acto de traición deleznable con un pueblo, con un pueblo que hoy como nunca, necesita la voz clara y firme de un liderazgo político que señale un rumbo de lucha certero, y esté resuelto a no ceder ni un milímetro en la defensa de los más sagrados principios de la libertad, la justicia y el respeto a la dignidad de la persona humana.

 Hoy los socialcristianos alzamos nuestra voz en defensa de principios y valores irrenunciables para nosotros.

 La satrapía que se está cometiendo con nuestro compañero de lucha Antonio Ledezma no es un incidente aislado, no es una bribonada más de una rosca pendenciera embriagada de poder. Estamos en presencia de un despropósito inconstitucional e ilegal, ilegitimo e inmoral. Que sepulta una de las más hermosas conquistas populares de nosotros los venezolanos: como es el derecho a pensar y el derecho a decir a viva voz lo que se piensa sin perder la libertad.

 Simonovis, Scarano, Leopoldo López, Daniel Ceballos,  los jóvenes presos, entre tantos, y ahora Antonio Ledezma van retratando la dolorosa letanía de cómo sin ningún pudor se pulveriza el estado de Derecho en Venezuela. Y en la misma dirección arbitraria vemos como de forma cada vez más directa agreden a nuestros compañeros María Corina Machado y Julio Andrés Borges.

 Queremos denunciar, ante el país y el mundo, que al compañero Antonio Ledezma se le está construyendo un expediente espurio en base a torturas, extorsiones y amenazas a  venezolanos que permanecen prisioneros en el Sebin, incriminándolo en delitos que están en abierta contradicción con lo que ha sido y es la trayectoria pública de  Ledezma como luchador político democrático en Venezuela.

 Queremos denunciar que estamos en presencia de un plan macabro del Gobierno Nacional,  para impulsar una escalada política artificial para tensionar a la sociedad venezolana con el fin de encontrar la excusa para formalizar un estado de excepción en Venezuela que suspenda las elecciones parlamentarias o en su defecto, generar una atmósfera sombría y fatalista que disuada la expresión popular de un pueblo que tiene el legítimo derecho a procurase los cambios que desee en el marco de la Constitución y la Paz.

  Es por ello que no es ocioso recordarles a nuestros compatriotas que la soberanía reside en el pueblo, en ustedes, y no en aquellos que mediante el abuso del poder actúan como si fueran depositarios de esa soberanía.

 Denunciamos que el Gobierno actúa de forma neurótica. Falseando la verdad, pretendiendo tapar el sol de la pobreza, la inseguridad, el desabastecimiento, la inflación más alta del mundo, la tristeza y la angustia de un pueblo desamparado, con el dedo infame de la mentira, el atropello y la arbitrariedad.

 Llamamos a los venezolanos a cerrarle el paso a la corrupción, al tráfico de influencias, al saqueo de los dineros del pueblo de una rosca encumbrada en la obscenidad del poder prepotente y la codicia insaciable a costa del sufrimiento y el empobrecimiento de las grandes mayorías nacionales.

 En este amado país nuestro no son los dirigentes políticos quienes deben estar presos; los dirigentes políticos deben salir de la cárcel, y así lo exigimos; y en la cárcel deben meterse a los corruptos que han saqueado los dineros del pueblo venezolano.

 “No nos dejemos arrebatar la esperanza” como nos dice el Papa Francisco. Esta hora difícil la vamos a superar. No permitamos que nos saquen de foco con sus maniobras subalternas.

 Es por eso que los socialcristianos queremos insistir, una vez más, en presentarle al país nuestra propuesta de la Ruta del Cambio en Paz:

1.      El pueblo venezolano debe ejercer su soberanía para obligar a que se realicen las elecciones parlamentarias. Y obtener una victoria contundente por el cambio, la unidad y la transformación positiva de Venezuela.

2.      Con esa victoria, activar el artículo 341 de la Constitución Nacional, y con mayoría simple en la próxima Asamblea Nacional, recortarle el mandato presidencial a Nicolás Maduro y eliminar la reelección indefinida. Recordamos que este mismo artículo lo activó el Gobierno para prolongarse en él poder; y es uno de los mecanismos establecidos en la Constitución, para salir de una crisis político-institucional como la que estamos atravesando. Vale decir: la salsa que es buena para la pava también es buena para el pavo.

3.      A los 30 días, como dice el texto constitucional, se debe ir a referéndum aprobatorio para consultarle al pueblo su voluntad sobre el recorte del mandato y la eliminación de la reelección indefinida. Al aprobar esta enmienda, como estamos convencidos, se debe ir a nuevas elecciones presidenciales. En Copei no aspiramos la mayoría de la Asamblea Nacional para hacerle comparsa al Gobierno con componendas parlamentarias de escritorio o de pasillo, propios de vomitivas sociedades de cómplices, traidoras de la esperanza popular. Somos enfáticos: la nuestra es una Ruta Constitucional para lograr el cambio de modelo y el cambio de gobierno, esta Ruta Constitucional es la gran oportunidad para construir un gobierno de Unidad Nacional, Rescate Económico y Prosperidad Social para todos los venezolanos, sin excepción.

 Queremos terminar esta declaración dejando claro nuestro testimonio de solidaridad cristiana con nuestros compañeros de lucha, Antonio Ledezma, María Corina Machado y Leopoldo López.

 En virtud de ello, queremos anunciarle al país que los miembros de la Dirección Política Nacional de Copei, en un acto de rebeldía cívica y defensa de la Constitución, pasamos a subscribir el día de hoy el Documento de la Transición presentado al país por los compañeros Ledezma, Machado y López.

Informamos también, que el día de mañana harán lo mismo las direcciones regionales, municipales y parroquiales de Copei en todo el país.

 Y el fin de semana; iniciaremos un operativo nacional de recolección de firmas en apoyo al Documento de la Transición,  para que los venezolanos de cada rincón del país pueden estampar su firma en solidaridad con nuestros compañeros caídos, perseguidos y apresados en donde Copei desplegará a más de 150.000 misioneros socialcristianos a lo largo y ancho de Venezuela.

Los venezolanos derrotaremos el miedo; en Venezuela no hay cárcel para tanta gente.

Invitamos a todos los venezolanos, a subscribir este documento de la transición, que no es otra cosa, que un aporte valioso, para abordar el debate de las soluciones a los verdaderos problemas de fondo que atraviesa la República.

Con la FE puesta en DIOS y la confianza en nuestras propias capacidades, los venezolanos saldremos adelante.

Presidente maduro: ¡Usted no tiene cárcel para tanta gente! ¡Los venezolanos no tenemos miedo!”

                 VIVA VENEZUELA UNIDA, PRÓSPERA y EN PAZ.

                     ¡DIOS BENDIGA A VENEZUELA!

 

Roberto Enríquez

Presidente

 

Enrique Naime                                                                      Nelson Maldonado

1er. Vicepresidente                                                                    2do.VicePresidente

 

Jesús Alberto Barrios                                                                Francisco García

Secretario General                                                                    Sub Secretario General