Igualdad y respeto para las mujeres

"Todo    el que    considere la justicia    en el mundo como un objetivo importante está invitado a ponerse de manera clara y terminante al lado de los     que luchan por los derechos legítimos de las mujeres: por una formación profesional adecuada,      por su igualdad política y social, por un trabajo      realizable en condiciones  humanas. En este sentido,       el Papa Juan Pablo II invita     a las mujeres       a avanzar por      el camino de la emancipación, aún incompleto, pide perdón    por los “pecados históricos      y actuales” contra las mujeres que       cometieron numerosos “hijos de la Iglesia” y exhorta a los varones a participar  ·en el       gran       proceso de liberación de la mujer”. Parece que hoy en     día estamos llegando al fin      de una   fase en que se comienza a respetar      y valorar las  diferencias entre el varón y  la mujer de modo más profundo. En la era de las emancipaciones,       lo más       importante era destacar la superioridad de un     sexo sobre el       otro. Afortunadamente, en   la actualidad,       en lo que se refiere    a la relación entre el   varón     y la mujer, nos encontramos en camino hacia una etapa, que    podríamos llamar la    “etapa    de una colaboración real”       que enriquece a ambos.    Son cada vez      más las personas que coinciden en exigir     que se tome en serio  la personalidad femenina (…) Muchos han descubierto, después de una larga época de discusiones vehementes y dolientes, que el       reconocimiento de la diferencia constituye   precisamente       una condición necesaria para lograr    la felicidad en la vida de la comunidad". (Jutta Burgraff: Teóloga alemana autora del libro Vivir y convivir en una sociedad multicultural).